martes, 19 de enero de 2021

Sobre el blog: Made in Pangea.

Hace 300 millones de años todos los continentes actuales estaban unidos formando un megacontinente llamado Pangea. El concepto principal del blog "Made in Pangea" es acercar al gran público la paleontología de un modo sencillo, alejado de los tecnicismos, pero con datos científicos y actualizados.

Pangea.

En el blog no nos limitamos únicamente a los animales prehistóricos y dedicamos un amplio espacio a la arqueología, la evolución humana y otros temas similares.

Para ofrecer el mejor servicio varias categorias dividen los temas:

- Pagina principal: Contiene la presentación del blog y todos los temas existentes.
- Curioso: En esta sección se agrupan temas curiosos sin una categoría específica.
- Megacriaturas: Los más grandes, los más aterradores tienen su lugar en esta pestaña.
- Enigmas sin misterio: El mundo del misterio en ocasiones se acerca a la paleontología, en esta sección derribamos muchos de esos misterios con datos científicos.
- Paleoturismo: Conoce los museos y los lugares con interés paleontológico.
- Historia o biografía: Historias de la paleontología y biografías de grandes personajes de esta ciencia.

Mi nombre es Germán Zanza López, mi interés por la paleontología me acompaña desde los 9 años, cuando recogí los primeros fósiles. Aunque la verdadera pasión llegó pocos años después.

He realizado charlas sobre paleoicnología en los yacimientos principales de Enciso y Cornago (La Rioja), he aparecido en programas locales y en Cuarto Milenio, y soy miembro del Instituto Alavés de la Naturaleza activo en la sección de paleontología.

Ahora combino de la mejor manera posible mis labores profesionales con esta gran aficción. Actualmente colaboro con el programa de radio "El prisma de la razón" de Miranda FM y Radio Espinosa Merindades, dando a conocer pedacitos de nuestra historia remota.


http://www.ivoox.com/podcast-prisma-razon_sq_f1370629_1.html


martes, 20 de junio de 2017

El origen del gato doméstico. 10.000 años de historia.

El ser humano ha realizado alianzas a lo largo de la historia con diferentes animales. Se ha ayudado de las habilidades de éstos para facilitar su vida, dando una justa recompensa a algunos de esos "salvajes" compañeros. Uno de los que se vio beneficiado por el "pacto" con los humanos, fue el gato.

El precio que tuvo que pagar fue sencillo, limpiar las calles de alimañas. A cambio: refugio, calor en el invierno y protección. El pacto era ventajoso y desde hace unos 10.000 años sigue vigente. 

La arqueología nos ayuda a vislumbrar ese sendero que ambas especies recorrieron juntas, y nos lleva hasta Oriente Medio y Egipto. Pero la arqueología no aporta todos los datos necesarios para conocer en profundidad esta historia.

Gracias al ADN, y a los estudios realizados en Bélgica por el paleogenetista Claudio Ottoni, algunos datos curiosos han visto la luz. Se utilizó el ADN de huesos, dientes y piel, de más de 200 gatos encontrados en África, Oriente Próximo y Europa. El ADN evidenció que todos los gatos domesticados descendían de una subespecie salvaje africana, un gato silvestre denominado Felis silvestris lybica.
 
Felis silvestris lybica y en azul su distribución geográfica.

Hace 10.000 años, los primeros gatos fueron domesticados en Oriente Próximo y es de suponer que con la migración de aquellos agricultores los gatos también se trasladaron. Una vez allí algunos iniciaron su camino independiente en busca de nuevos hogares.

Claudio Ottoni junto a momia de gato.
El oportunismo y la adaptabilidad del gato fue su seña de identidad, lo que el estudio no deja claro es si el gato llegó domesticado hasta Egipto, o si en esta zona se llevó a cabo una segunda domesticación. "Hace falta más investigación para determinarlo", argumenta Claudio Ottoni.

Otro de los detalles curiosos es que los gatos en la antigüedad fueron rayados de forma general, y que el pelaje con manchas no se generalizó hasta la Edad Media. 

Curiosa y aún con interrogantes la historia de nuestros inteligentes e interesados compañeros, los gatos. Puede que veamos con otros ojos a nuestros peludos amigos y al observar sus manchas o sus rayas, los imaginemos en aquel pasado de agricultores, faraones y reyes.


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: www.wikipedia.org
Fotografías:  www.ferrebeekeeper.files.wordpress.com, www.c1.staticflickr com.
Fuentes: 
- www.europapress.es.
- www.nieuws.kuleuven.be


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sábado, 17 de junio de 2017

Un pavo gigante descubierto en Australia.

Australia es un continente convertido en laboratorio. Desde que se separó de Pangea, Australia ha trazado un camino evolutivo diferente al resto de los continentes. Su fauna ahora está amenazada por las especies invasivas que el hombre ha introducido, y por la transformación del paisaje adaptado también a la comodidad humana.

Algunas de esas especies se encuentran en riesgo de extinción, y otras buscan ser clonadas para traerlas de nuevo a la vida tras su desaparición, como el caso del Tylacino.
Pero la extinción siempre ha estado presente en la historia y Australia sin humanos también sufrió su azote cruel.

Ahora un equipo de científicos de la Universidad de Flinders, trae información muy interesante e inédita sobre un grupo determinado de aves que pobló Australia durante el Pleistoceno entre hace 1,6 millones de años y 10.000 años. Se trata de 5  grandes pájaros megápodos extintos, parientes de los pavos modernos, entre ellos destaca uno que era tan alto como un canguro gris. 

a) Progura gallinacea. b) Alectura lathami. Junto a humano y canguro gris.

Las 5 especies están relacionadas con las variedades Malleefowl y Brush, que actualmente viven en el continente. Los tamaños de las 5 especies varían y van de los 3 kilos en el ave más pequeña hasta los 8 kilos de peso del Progura gallinacea. Cualquiera de estos extintos pavos era mayor que un Malleefowl actual, que tiene un peso de 2 kilos aproximadamente.

Estos pájaros compartieron ecosistema con los Diprotodon, los leones marsupiales y los canguros gigantes, de los que ya hablamos en el blog (pincha aquí).
Lo que llama la atención es que Progura gallinacea, pese a tu tamaño, muestra huesos largos y fuertes que demuestran que podían volar. A la izquierda, comparación del hueso del ala de Alectura lathami actual y mucho mayor el de Latagallina naracoortensis, uno de los grandes pavos descubiertos junto a Progura.

Las aves son escurridizas, paleontológicamente hablando, y sus restos no fáciles de encontrar, en Australia esa ausencia es si cabe mayor, y este descubrimiento ayuda a cubrir pequeños huecos en su prehistoria que ayuden a los paleontólogos a comprender mejor como fue la evolución en este peculiar continente.

Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: www.es.123rf.com, www.hbw.com.
Fotografías: www.quo.es
Fuentes:
- www.rsos.royalsocietypublishing.org
- www.quo.es
- www.telegraph.co.uk


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jueves, 15 de junio de 2017

El Yeti de hace 1 millón de años.

Recreación de mandíbula en la nieve.
En 1902 fue descubierto el gorila de montaña (gorilla beringei), podemos imaginar a Robert von Beringe abriéndose paso junto a su grupo de exploradores por las selvas del Congo, machete en mano, cortando la maleza como quien desgarra un manto temporal que nos separa de un mundo por descubrir.  Y al final de ese camino, un animal increíble, el gorila de montaña. 

Aquella criatura cautivó a una comunidad científica ávida de conocimiento, y es que los grandes simios siempre nos han llamado la atención. Es como estar cara a cara con nuestros primitivos antepasados y en cierta medida es así, pues tan sólo hace 7 millones de años compartíamos antepasados con los chimpancés.

Así que es lógico que cautivados por los grandes simios surjan las leyendas, y el bigfoot, el yowie o el yeti pueblen con su fantasía nuestro bestiario popular. Y aunque su existencia no cuenta con el crédito científico en el pasado si hubo una criatura que pudo inspirar la leyenda.

A y B, mandíbulas de Gigantopithecus.
En 1935, Ralph von koenigwald descubrió los primeros restos de Gigantopithecus. Enseguida reconoció que se trataba de un primate gigante, pero sus investigaciones se vieron interrumpidas al ser capturado como prisionero durante la Segunda Guerra Mundial. 

Estudios posteriores confirman que fue el primate más grande conocido hasta la fecha, vivió hace 1 millón de años y se extinguió hace 100.000. En un principio se sugirió que podía tener una alimentación similar a la del oso panda, basada en el bambú, pero estudios recientes lo descartan. Se cree que su dieta era similar a la del orangután, con una dieta vegetariana generalista y en ningún caso fue carnívoro, como también llegó a proponerse.

 

Pero la pregunta es evidente, ¿Por qué se extinguió el Gigantopithecus?
Lo más probable es que se debiera a un cambio climático. Hace 100.000 años comienza la glaciación de Würm, y junto con ella disminuyó notablemente la extensión de bosques a favor de la sabana, reduciéndose por tanto su hábitat y la disponibilidad de su fuente de alimento principal. Esto, junto a la competencia con otras especies mejor adaptadas provocó la extinción del animal. Aunque quién sabe, hay quien piensa que algunos Gigantopithecus siguen vivos, solo que ahora los llamamos Yeti.


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: www.nutcrackerman.com
Fotografías: www.dinosaurhome.com
Fuentes:
- National Geographic en Español. 7 de enero de 2016.
- Ciochon, Russel L., John Olsen, and Jamie James, 1990. Other Origins: The search for the Giant Ape in Human Prehistory.

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martes, 16 de mayo de 2017

Recopilación: Piedras de Ica.


http://blogmadeinpangea.blogspot.com.es/2015/10/las-piedras-de-ica-primera-parte.html
http://blogmadeinpangea.blogspot.com.es/2015/10/las-piedras-de-ica-segunda-parte_96.html
http://blogmadeinpangea.blogspot.com.es/2015/10/las-piedras-de-ica-tercera-parte_9.html


Autor: Germán Zanza López.
Nota: Esta recopilación hubiera sido imposible de realizar sin la colaboración de Jose Antonio Caravaca, Vicente París y Félix Arenas. Gracias por el tiempo que me habeis dedicado y al material que habeis cedido para realizar este trabajo.


miércoles, 10 de mayo de 2017

Homo naledi ya tiene datación.

EL COMIENZO.
La historia de la que vamos a hablar hoy comienza en 2013, en un sistema de cuevas llamadas Rising Start, en Sudáfrica. En una de sus cavidades, dos espeleólogos aficionados, descubrieron los restos de 15 individuos de varias edades pertenecientes a una especie desconocida a la que se bautizó como H. naledi. 

Fósiles de H. naledi.
El paso que daba acceso a la zona de la cueva que contenía los fósiles era tan estrecha (25 cm de anchura), que había permanecido inexplorada durante miles de años. Un equipo físicamente acorde a las circunstancias de la cavidad accedió y excavó los restos de esa sala.

ANATOMÍA.
Supimos en 2015 como era físicamente Homo naledi, un homínido de 1,50 metros de estatura y un peso de 45 kilos. La morfología del cráneo se asemejaba a la de los "Homo" más primitivos, y su cerebro tendría un volumen de 500 cm3 aproximadamente, similar al de los Australopithecus.

Sus extremidades estaban muy desarrolladas anatómicamente. Además de caminar erguido, tenía un manejo del pulgar muy desarrollado, y su muñeca tenía características similares a las de H. sapiens y H. neanderthalensis, lo que indica una gran precisión para manipular objetos o herramientas. Sin embargo sus falanges son "primitivas", largas y con una curvatura pronunciada, similar a los Australopithecus.

Vemos por lo tanto en H. naledi un puzzle esquelético, en el que se combinan rasgos "primitivos" y "modernos". Nos faltaba por lo tanto asignar una antigüedad a los fósiles para encuadrarlos dentro del mapa evolutivo e intentar entender esa "mezcla" de rasgos. Por desgracia se publicó el descubrimiento en National Geographic asignando a los fósiles una antigüedad de 2 millones de años sin que el estudio estuviera completado, y sin que ningún método científico de datación hubiera sido concluyente. Esa es la razón por la que en 2015 Made in Pangea no trató el asunto del Homo Naledi.

DATACIÓN.
Nuevo cráneo descubierto.
Por suerte 3 nuevos individuos han sido descubiertos en una sala contigua del complejo Rising Start, y la nueva publicación incluye una datación que sitúa su antigüedad entre 335.000 y 236.000 años. Mucho más reciente de lo que algunos científicos dijeron, aunque algunos ya sospechábamos que podía haber sorpresa.

Hay que recordar que en la cueva se han encontrado los restos de 18 individuos aproximadamente, en una zona de complicado acceso y que únicamente se han encontrado los fósiles de H. naledi. No es una zona de fácil sedimentación y todo hace pensar que los restos fueron llevados allí de forma intencionada. No se explica si no tal cantidad de cadáveres juntos en zonas tan próximas.

Por otro lado, esta datación complica la comprensión del escenario evolutivo en África. Tenemos una nueva especie con las adaptaciones necesarias para usar y fabricar herramientas, pero no sabemos si las realizaba y en caso afirmativo, tampoco sabemos que técnicas usaba o si hemos encontrado sus herramientas y han sido asignadas a otra especie.

Parece ser que la historia del H. naledi plantea más preguntas que respuestas, aunque el camino está algo más claro ahora en 2017.

Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: National Geographic.
Fotografías: National Geographic.
Fuentes: 
- www.BBC.com
- www.europapress.es
- www.eldiario.es
- www.nationalgeographic.com


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lunes, 1 de mayo de 2017

¿Homínidos en América hace 130.000 años?

¿Os imagináis a neandertales provistos de trineos tirados por perros avanzando por las heladas tierras siberianas? ¿Quizás cubiertos por eficientes ropajes para aislarlos del soberbio frío? ¿O denisovianos experimentados marineros viajando por el mar de Bering?.

Herramienta de piedra junto a los huesos.
Estos son algunos de los interrogantes que se plantean con la publicación del mes de Abril de la prestigiosa revista Nature. En 1992 se descubrió el esqueleto de un mastodonte cerca de San Diego (EE.UU). Asociados al esqueleto se encontraron lo que parecían ser "martillos" y "yunques" de piedra, que sirvieron para aplastar los huesos más grandes y extraer el tuétano.   

Hasta ahora los restos arqueológicos nos indicaban que fueron los Homo sapiens los primeros en llegar a América hace 15.000 años. Sabemos gracias al ADN que fueron pueblos siberianos los que se arriesgaron y alcanzaron dicho continente transmitiendo sus genes durante generaciones. Pero los restos del mastodonte están datados en 130.000 años con un error de +-10.000 años.

Si por algo se caracteriza la revista Nature, es por su seriedad a la hora de elegir las publicaciones para su revista. Aunque todos están de acuerdo en ser cautos con la nueva información y seguir trabajando en la nueva hipótesis, de confirmarse la presencia "humana" en América hace 130.000 años, surge otra pregunta, ¿Qué especie fue capaz de tal hazaña?
 
a), b) Huesos fracturados. c), d) Herramientas de piedra del yacimiento.

Hay dos especies candidatas para tal proeza, los neandertales y los denisovianos. Erella Hovers, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, señala que algunas poblaciones indígenas del Amazonas están emparentadas genéticamente con poblaciones de Asia y Australia, que a su vez poseen un rastro genético Denisoviano. 

Por desgracia las herramientas encontradas no son concluyentes y no se pueden atribuir a una especie en concreto, hay científicos que incluso cuestionan que se trate en realidad de herramientas de piedras. Solo queda esperar y ver si se confirman estos datos, de ser así, un gran terremoto haría temblar ideas y conceptos sobre la paleoantropología. Y nuevos dilemas surgirían sobre como se realizó esa primera "llegada" al continente Americano. 


Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: Revista Nature (fotografías editadas).
Fuentes: Revista Nature.


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