viernes, 19 de diciembre de 2014

Atapuerca 3: Clima, plantas y animalicos.

Durante el Pleistoceno el clima tuvo oscilaciones e inestabilidad desde climas templados-calidos a climas más fríos. Esas oscilaciones de temperatura y humedad obviamente influyeron en el tipo de flora y fauna.
Hoy en día podemos conocer los climas del pasado gracias al análisis del polen sedimentado en el pasado en los distintos niveles arquelógicos. Eso junto a los restos fósiles de los animales nos ayuda a tener una idea fiel de los ecosistemas de Atapuerca durante el Pleistoceno.



Atapuerca hace 800.000 años.

El análisis palinológico (estudio de polen antiguo) ha identificado un paisaje similar al de una estepa que contaba con extensas praderas, árboles como encinas, olivos silvestres y robles, en un clima que era frío y seco. 


Megalóceros.
Marmotas, armiños y codornices son los animales más pequeños encontrados, por su parte manadas de caballos primitivos, bueyes almizcleros y bisontes cubrian las extensas estepas. También había enormes ciervos llamados megalóceros que pudieron ser presa de los grandes carnívoros del momento: "panteras", zorros, lobos, osos y el temido y megadepredador tigre de dientes de sable.



Atapuerca hace 600.000 años.

En esta época el clima es más húmedo y templado, propio de una fase interglacial. La variedad de especies incrementa con el clima favorable en un ambiente boscoso de pinos, castaños, sauces, arces, brezos, arces. Se puede observar una mezcla de fauna europea y africana. Conviven hienas, lobos, jabalíes, bisontes, ciervos, gamos con leones, hipopótamos, rinocerontes y elefantes por ejemplo.


Los osos toman un espacio especial en la sima de los huesos, la especie más representativa es Ursus deningeri uno de los osos de las cavernas que vivieron durante el Pleistoceno. Este tipo de oso dejó las marcas de sus garras en la Cueva Mayor y sus huesos abundan en la Sima de los huesos.


Ursus deningeri.
Como vemos y por hacer un resumen, sorprende la presencia de animales que hoy en día son típicos de África. Combinado con animales de la fauna presente de Europa. Algunos de esos animales diferían morfológicamente de los de hoy en día, patas más largas como el caso de los bisontes o dientes más largos como el diente de sable homotherium. En cualquier caso la fauna era muy abundante, los fósiles recogidos así lo evidencian y eso ayudó a que los grupos de homínidos prosperaran.

Esos dos espacios de tiempo son los más conocidos y los que ofrecen un representativo contraste de la climatología de Atapueca y el Norte Peninsular durante el Pleistoceno.

Hipopótamos primitivos y tigres dientes de sable.

ENLACE DE LA PRIMERA PARTE: http://paleomundogzl.blogspot.com.es/2014/12/atapuerca-1-el-por-que-de-su-importancia.html

ENLACE DE LA SEGUNDA PARTE: http://paleomundogzl.blogspot.com.es/2014/12/atapuerca-2-lo-que-esconden-los-huesos.html

Autor: Germán Zanza.
Ilustraciones: Mauricio Antón, Roman Uchytel, www.mundohistoria.org.
Fuentes:
- José Cervera, Juan Luis Arsuaga, J. Mª Bermudez de Castro, Eudald Carbonell "Atapuerca un millón de años de historia".
- Juan Luis Arsuaga, Ignacio Martínez. "La especie elegida".
- www.atapuerca.org.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Atapuerca 2: Lo que esconden los huesos.

En la primera parte sobre los yacimientos de Atapuerca aclaramos cuales eran los principales yacimientos de la Sierra y los homínidos allí descubiertos. En esta segunda parte el interés se centra en los fósiles de 3 individuos concretos y un comportamiento grupal, gracias a la excelente conservación de los restos nos sumergiremos en las paleopatologías de la prehistoria.


El cráneo 5, "Miguelón".

Es el símbolo icónico de Atapuerca, el cráneo "número 5" fue bautizado con el nombre de Miguelón en homenaje a Miguel Indurain que en aquellos años dominaba el Tour de Francia.

La zona maxilar no es simétrica, el lado izquierdo presenta una capa de hueso que deformó la cara.

La ciencia confirmó lo que en un primer momento sólo eran sospechas. Miguelón había recibido un fuerte impacto en la cara que había fracturado uno de sus dientes. Todo se hubiera quedado en un aparatoso golpe y en unos días de dolores, pero la suerte no estuvo de su lado. Una bacteria infectó su sangre y provocó septicemia, una infección grave y potencialmente mortal que se propaga con rapidez.

La herida luchó e intentó sanar pero el individuo finalmente murió.


Dientes para masticar.

En 2008 se descubrió una mandíbula de 1,3 millones de años de antigüedad. Perteneció a un individuo de 20 años del que no se ha podido precisar el sexo. Lo que sorprende es que este homínido desgastó los dientes hasta la raiz y al no tener apenas esmalte sobre el que morder, las raices se proyectaron hacia fuera para genera nueva "base" sobre la que ejercer la "mordida". 


Poco más sabemos de esta mandíbula. Se puede presuponer que pertenece al género Homo, y aunque en un primer momento se pensó que pertenecía a H. antecessor, ahora los expertos sospechan que en realidad es una nueva especie que habrá que esperar a clasificar.

Benjamina.

Benjamina era una niña de 10 años y sin duda un fósil con una historia conmovedora.
En pocas palabras la deformación que sufre el craneo de Benajina es tal que su propietario debió de sufrir deficiencia psicomotora. Desde luego no pudo vivir de forma autosuficiente y dependió del grupo, de sus cuidados y su de protección.

En las imágenes de abajo:
- Arriba naranja: vista superior cráneo Benjamina. Abajo naranja: vista superior craneo normal de sapiens.
- Arriba azul: vista occipital cráneo Benjamina. Abajo azul: vista occipital cráneo normal de sapiens.


Era una niña preadolescente y la enfermedad que se le ha diagnosticado es craneosinostosis. Es una enfermedad poco común que hoy en día afecta sólo a 5 personas cada 200.000. Consiste en una fusión temprana de los huesos del cráneo, se puede dar por una mutación en los genes, por una mala colocación del feto o un traumatismo.


Hay otros fósiles en otras partes del mundo con patologías que sugieren que esos enfermos fueron cuidados por el grupo, pero no dejan de ser suposiciones. En el caso de Benjamina no hay lugar a dudas, la niña no hubiera podido sobrevivir sola.

Antropofagia, ¡bon appétit!

Fue uno de las noticias sobre Atapuerca que más atrajo la atención de los medios de comunicación. La visión del microoscopio electrónico no dejaba lugar para la duda, los huesos de Homo Antecessor con 800.000 años de antigüedad habían sido descuartizados, desmenbrados y despellejados por otros homínidos usando herramientas de silex. Así de tajante se muestran los análisis. 

Remarcados de rojo, zonas con marcas de corte.

El patrón de desmembramiento de los cuerpos es el mismo que se aprecia en los animales herbívoros consumidos por homínidos. Lo que hace pensar o sugiere la idea de un consumo canibal.

Es también curioso y no deja de plantear preguntas que en posteriores excavaciones también en la Gran Dolina, se encontraron nuevos huesos de Homo antecessor que también presentaban marcas de silex. Lo que evidencia que en esa zona y durante un largo periodo de tiempo hubo una constumbre social vinculada con el canibalismo. 


Las razones para tales actos son discutidas todavía y no dejan de ser teorias. Hay científicos que plantean que podía ser un tipo de "guerra sucia", matar y consumir la carne de invididuos de grupos rivales con el fin de debilitar a dichos grupos y que la competencia por los recursos fuera menor.


ENLACE DE LA PRIMERA PARTE: http://paleomundogzl.blogspot.com.es/2014/12/atapuerca-1-el-por-que-de-su-importancia.html

ENLACE DE LA TERCERA PARTE: http://paleomundogzl.blogspot.com.es/2014/12/atapuerca-3-clima-plantas-y-animalicos.html


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: Kennis & Kennis.
Fotografías: PNAS, Javier Trueba.
Fuentes:
- José Cervera, Juan Luis Arsuaga, J. Mª Bermudez de Castro, Eudald Carbonell "Atapuerca un millón de años de historia".
- Juan Luis Arsuaga, Ignacio Martínez. "La especie elegida".
- www.atapuerca.org.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Atapuerca 1: El por qué de su importancia.

Una red de cuevas recorren el subsuelo de Atapuerca. Algunos tramos se cegaron al acumularse la tierra que llegaba desde el exterior, otras zonas forman parte de la cueva Mayor que hoy en día sigue activa y puede explorarse.

En todo ese conjunto de cavidades es donde se localizan los diversos yacimientos de la Sierra de Atapuerca. Para facilitar el análisis podemos distinguir dos tipos de zonas en Atapuerca.


En una extraña y absurda obra de ingeniería en vez de bordear la sierra se decició abrir un camino que atravesaba la Sierra de Atapuerca, a esa obra se la denomina "Trinchera del ferrocarril". Al realizar esa enorme trinchera se rompió piedra caliza y se retiró arcilla roja que pertenecía a una antigua cueva cegada. Ese material se perdió pero a ambos lados quedaba expuesto el resto de la cueva.

Vista de la Trinchera del Ferrocarril.
En la trinchera del ferrocarril se trabaja en tres yacimientos principales, Galería, Gran Dolina y Sima del Elefante.

En la Gran Dolina es donde se produjo el hallazgo más llamativo. Se descubrió una especie nueva que hizo que Atapuerca fuera situada en los mapas. Homo Antecessor muestra además marcas de silex en sus huesos, con patrones similares a los de los animales herbívoros consumidos por otros hominidos. Es decir podríamos estar ante la muestra de canibalismo más antigua de la historia del hombre.

 Además este homínido presenta una mezcla de rasgos mitad "modernos" mitad primitivos (africanos), una extraña mezcla. Todavía hay que esperar para saber más de esta antigua especie que vivió en Atapuerca hace 800.000 años.

Homo antecessor.
Cuando parecía que ya se sabía todo sobre Atapuerca se descubrió una mandíbula en la Sima del Elefante que asombró a todos. La mandíbula data de 1,2 millones de años y no se ha podido identificar. 
Al tener gran número de dientes puede parecer raro que no se haya identificado pero dichos dientes son muy peculiares. 
La mandíbula es de un anciano que uso los dientes hasta agotarlos, la naturaleza es sabia y proyecto las raices del diente hacia el exterior para que hubiera superficie con la que masticar. Así que por desgracia no hay esmalte ni "diente" que analizar, ya que lo que vemos en realidad son las raices fuera del hueso.


Lejos de la trinchera y para finalizar esta parte sobre Atapuerca, queda por mencionar otro yacimiento. Se situa en la Cueva Mayor y es el único yacimiento de Atapuerca localizado en la cueva "activa". 

La zona exacta que conserva los fósiles tiene forma de calcetín, es una sima y su nombre es:  "Sima de los huesos". 



Es tal la cantidad de huesos que han aparecido allí que el nombre cobra sentido. Entre los huesos de Homo Heidelbergensis también se han encontrado restos de oso cavernario (ursus deningeri).

La acumulación de huesos de homínidos de esta época (300.000 años) es anómala. No se tiene constancia de nada parecido en Europa, ni en el mundo. Cabe destacar que se han encontrado los huesos de aproximadamente 30 individuos algunos de ellos con patologías graves o alto grado de vejez.

Es tal el número de individuos que se descarta una acumulación de cuerpos por castastrofes naturales, y se piensa en una acumulación intencionada. El acceso a la sima en la antigüedad no era el mismo de hoy en día y como llegaron los cuerpos allí sigue siendo el secreto mejor guardado de la Cueva Mayor. (ilustración a la derecha de Raúl Martín sobre la sima de los huesos).

 Hay más yacimientos en Atapuerca, pero estos son los principales. Sin duda quedan muchas noticias y descubrimientos que realizar y esperemos que pronto los Neandertales se dejen ver, se han encontrado sus herramientas pero sus huesos de momento se hacen esperar.

Cráneos de la Sima de los huesos. H. heidelbergensis.

ENLACE DE LA SEGUNDA PARTE: http://paleomundogzl.blogspot.com.es/2014/12/atapuerca-2-lo-que-esconden-los-huesos.html

ENLACE DE LA TERCERA PARTE: http://paleomundogzl.blogspot.com.es/2014/12/atapuerca-3-clima-plantas-y-animalicos.html


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: Mauricio Antón,
Fotografías: Germán Zanza, Javier Trueba.
Fuentes:
- José Cervera, Juan Luis Arsuaga, J. Mª Bermudez de Castro, Eudald Carbonell "Atapuerca un millón de años de historia".
- Juan Luis Arsuaga, Ignacio Martínez. "La especie elegida".
- www.atapuerca.org.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Los "Reptiles Mamiferoides", animales de otra galaxia.

Se les conoce habitualmente como "reptiles mamiferoides", sus fósiles son más propios de una película de ciencia-ficción y con ellos podríamos rellenar perfectamente un escenario de fauna extraterrestre.  Sin embargo vivieron en nuestro planeta hace 300 millones de años y fueron las criaturas dominantes del período Pérmico.

Placeria devorado por grupo de Cinodontes.

En aquel tiempo se sucedieron importantes cambios climáticos con una tendencia hacia los climas tropicales. Algunas áreas secas y áridas produjeron la reducción de las zonas pantaonsas e invitó a los anfíbios a heredar la tierra.

Hay que recordar que en el Pérmico todavía no hay registro fósil de mamíferos y los nichos ecológicos que en la actualidad dominan los mamíferos eran ocupados por los reptiles y los reptiles sinápsidos o mamiferoides.

Son muchas las especies documentadas por el registro fósil así que daremos un pequeño repaso a las más llamativas en su forma o tamaño.

Gorgonops
Podría perfectamente ocupar el hueco de un tigre en la cadena trófica. El tamaño del Gorgonops se podría comparar con el de los grandes felinos actuales y su dieta se componía de carne. Se supone que era un cazador activo, en la mandíbula provista de afilados dients destacaban dos enormes colmillos. Desconocemos si era un animal solitario o si se movía en manada.


Moschops era bastante grande y corpulento. Parecía una enorme iguana terrestre, lenta y herbívora. Algunos paleontólogos piensan que pudo moverse en grupos pero son solo suposiciones en un mar de preguntas.Este tipo de reptiles son distintos en muchos aspectos a los animales que conocemos en nuestros días y al ser un modo de transición entre reptiles y mamíferos que hoy en día no existe, todo son suposiciones.

Grupo de Moschops.

 Quizás sea el que posee el cráneo más llamativo: cuernos, protuberancias y afilados dientes en un herbívoro que quizás usaba toda esta parafernália para competir con otros machos.

Estemmenosuchus.

Hay quien postula que pudo tener decorado su "tocado" con llamativos colores que llamaran la atención de las hembras.
Son nuevamente, datos que no se fosilizan y que lamentablemente solo podemos suponer.

Se le bautizó también con un complicado nombre, Estemmenosuchus que significa "cocodrilo coronado", un nombre muy apropiado para semejante criatura.
 

 Como tampoco es cuestión de hacer una larga lista y saturar al personal, finalizo con un bichillo de tamaño reducido.  El diictodon sabemos que construía madrigueras en forma de espiral, por lo que indican los fósiles vivía en pareja y criaba a su prole en la seguridad de la madriguera.

Era herbívoro pero al igual que otros individuos de este enorme grupo de "reptiles mamiferoides", los diictodon también tenían colmillos muy afilados, más largos en el caso de los machos.

No es difícil imaginar al Diictodon ocupando el nicho ecológico de un perrito de la pradera, o de un conejo por ejemplo.

Abajo se muestra el esquema de una madriguera de Diictodon. Se han encontrado fósiles que muestran la parte final de la madriguera en forma de nódulo fosilizado. Al refugiarse en ellas y en ocasiones quedar atrapados, esto facilita la conservación de esqueletos casi enteros y articulados. Al trabajar con esos nódulos y limpiarlos para exponer los huesos fósiles de su interior se han encontrado esqueletos de Diictodon de ambos sexos.

Fósil que muestra una pareja de Diictodon.

Espero que este tema haya ayudado a conocer un poco más a estos animales de hace 300 millones de años, cuando los mamíferos aún no pisaban la tierra y el mundo era dominado por reptiles mamiferoides.


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: www.snipview.com, www.devianart.com, Raúl Martín, www.jonnadon.blogspot.com, www.thezt2roundtable.com, www.biarmosuchus.devianart.com, www.prehistoric-wildlife.com.
Fotografías: www.innovations-report.com.
Fuentes:
- Aceñolaza, F.G. et al. 1991. El Sistema Pérmico en la República Argentina y en laRepública Oriental del Uruguay (Pre-Impresión). II° Congr. Int. Estrat. y Geol.Carbonífero y Pérmico. Acad. Nac. Ci. Córdoba. 249 págs. Buenos Aires.
- Benton (1995). Paleontología y evolución de los vertebrados.
- Benton, M. J. 2005. Vertebrate Paleontology, 3rd ed. Oxford: Blackwell Science Ltd. ISB-0632-05637-1.
- Lambert, D. 2001. Dinosaur Encyclopedia. ISBN 0-7894-7935-4.
- Kemp, T.S. (2005). The origin and evolution of mammals.


jueves, 4 de diciembre de 2014

El plesiosaurio de Zuiyō Maru.

Los plesiosaurios, esas criaturas enormes de largo cuello y forma aerodinámica que habitaron los mares hace 65 millones de años, se confunden habitualmente con dinosaurios y sin embargo pertenecen a otra familia distinta de reptiles acuáticos. 

Fotografía tomada del extraño animal.
La historia que traigo hoy tiene que ver con plesiosaurios, con mares, y con misterio; sino no lo traería al grupo jejeje. En los años 70 del pasado siglo XX en las redes de un pesquero japonés, que realizaba sus labores en aguas de Nueva Zelanda, quedó enredado un extraño animal. Hubo asombro por parte de la tripulación que nunca había visto un animal parecido. El cadáver no podía almacenarse junto al pescado recogido por miedo a que contaminara el producto así que se devolvió al mar, no sin antes sacar unas fotografías y tomar muestras de tejido pensando que podía tratarse de una especie sin catalogar.

Hubo polémica desde el principio, y dos grupos diferenciados enseguida manifestaron sus opiniones. Unos estaban seguros de que se trataba de un ejemplar de plesiosaurio que había sobrevivido a la extinción. Otros creyeron que en realidad había una explicación y que los análisis de los tejidos serían la clave para demostrar que era un tiburón. 

Tiburón Peregrino.
Lo cierto es que ambos aspectos tenían sentido desde un punto de vista visual. Podía ser un pleiosaurio desde un punto de vista anatómico, cuatro grandes aletas, largo cuello y pequeña cabeza. Pero los plesiosaurios respiraban aire al ser reptiles y era raro que no se hubiera visto ninguno hasta ese momento, además supuestamente se reproducían en tierra y tampoco se había visto a ninguno en las playas jamás. El cadáver estaba en mal estado y se había arrojado al mar así que las fotografías por sí solas tampoco aclaraban nada. 


Abajo se muestra un dibujo en el que se compara la silueta de un tiburón Peregrino (A), y como al descomponerse podría haber tomado la forma de un "plesiosaurio" (B). En el caso especial del tiburón Peregrino la cabeza y el cuello pese a ser un esqueleto cartilaginoso tiene una mayor proporción de calcio que favorece la conservación durante mayor tiempo. Se han confundido más veces sus restos con las de extrañas criaturas. 

Algunos seguirán pensando que era un plesiosaurio igual que Nessi del Lago Ness, pero las pruebas realizadas indicaban una similitud con el tiburón peregrino, comparando el número de conjuntos de aminoácidos del tejido muscular. 




Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: Adam Stuart Smith, www.hauntedauckland.com.
Fotografías: www.es.wikipedia.org, www.redbull.com.
Fuentes:
- Sjögren, Bengt, Berömda vidunder, Settern, 1980, ISBN 91-7586-023-6.
- Bord, Janet and Colin (1990), in "Varelser från det okända" (Det oförklarliga), Bokorama.


lunes, 1 de diciembre de 2014

El dinosaurio "buena madre".

En 1923 se encontraron en Mongolia los primeros huevos de dinosaurio y eso era todo lo que se sabía sobre la reproducción de los dinosaurios. Pero en 1979 se dio un importante salto. Jack Horner encontró en Montana, Estados Unidos, un yacimiento único que aportaría nuevos datos sobre la reproducción de los dinosaurios y el cuidado de las crías. 


Se encontraron fósiles de dinosaurios adultos junto a fragmentos de huevo, crías recién nacidas, individuos juveniles en diferentes etapas de crecimiento, además de hojas, frutas y semillas. Un total de 200 ejemplares. Al lugar se le llamó egg's montain, "la montaña de los huevos".
Jack Horner junto a madre y cría de Maiasaura.

El dinosaurio al que pertenecían los fósiles era herbívoro y podía alcanzar los 11 metros de longitud, era una especie nueva y por lo que indicaba el yacimiento se le llamó Maiasaura, "reptil buena madre".

La avalancha de datos que aporta este lugar es impresionante. Los nidos de 2 metros de diámetro se situaban muy juntos unos de otros teniendo en cuenta que un adulto medía 11 metros de longitud y la separación entre nidos era de 7 metros. Distancia equivalente a la que aplican las aves que anidan en grupo hoy en día.

Sabemos que las Maiasaura utilizaban la vegetación putrefacta para generar calor e incubar los 30 huevos que componían el nido. 

Cuando las crías nacían permanecían en el nido 1 o 2 años, tiempo en el que los padres se encargaban de llevar alimento a las crías. 

En 4 semanas los bebés podían doblar su tamaño, y al ser tan rápido su crecimiento se intuye que podían ser de sangre caliente. 
Se calcula que a los 4 o 6 años alcanzaban la madurez sexual y pasaban a formar parte de la manada.  


Algunos expertos calculan que los grandes grupos migratorios de Maiasaura podían tener hasta 10.000 ejemplares y que retornarían al mismo lugar y quizás a los mismos nidos año tras año. 


Este es el caso mejor documentado de nidificación y cuidado de las crías, y sirve de ejemplo análogo para comprender a otras especies similares.


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: www.dinosaurios.org.
Fotografías: www.hicomm.bg, www.adictamente.blogspot.com, Germán Zanza.
Fuentes:
-  Horner, J. R. & Makela, R. 1979. Nest of juveniles provides evidence of family structure among dinosaurs. Nature, 282, 296-298.
- Dilkes, D. W. 1993. Growth and locomotion in the hadrosaurian dinosaur Maiasaura peeblesorum from the Upper Cretaceous of Montana. Ph.D. Thesis. The University of Toronto.

martes, 25 de noviembre de 2014

¿Tyrannosaurus rex ó Manospondylus gigas?

Si hay un dinosaurio conocido por todos ese es el Tyrannosaurus rex. Sin embargo hay detalles curiosos de este dinosaurio que la mayoría de la gente no conoce.

Antigua representación del T. rex.

Las últimas teorías sobre los terópodos (dinosaurios carnívoros) apuntan a que muchos de ellos tuvieron plumas y el Tyrannosaurus no escapa ante esa posibilidad. También se ha cuestionado si era un depredador o un carroñero, y el debate sigue abierto. Pero lo mejor será empezar por el principio.


Arriba esqueletos de resina. Principal fósil original.
Entre 1902 y 1905 se empieza a estudiar al Tyrannosaurus rex, en ese año se le otorga el nombre científico por el que le conocemos hoy en día. Los restos son abundantes y se realizan moldes de los huesos para hacer maquetas a tamaño real con la intención de montar posteriormente un esqueleto con huesos originales.

Se han conservado fotografías de aquellas "maquetas" que muestran unos esquetos muy dinámicos. Los ingenieros sin embargo se encontraron con muchos problemas técnicos  al montar el original dado el peso de los huesos fósiles y su montaje se modificó. Por esa razón el Tyrannosaurus que se expuso en el museo tiene un aspecto más "estático".

Lo que no sabían los descubridores del T.rex es que en 1892 Edward Drinker Cope (ver el tema de "La guerra de los huesos") había encontrado un par de vértebras de Tyrannosaurus y Cope denominó al dinosaurio Manospondylus Gigas.

Vértebra descubierta por Cope.
Los restos eran escasos y aunque había parecido entre los dos dinosaurios no se podía concretar que se tratara del mismo animal. Pero en el año 2000 se localizó el yacimiento donde Cope había recuperado las vértebras de Manospondylus y allí se encontraron más huesos y se pudo concluir que los restos pertenecían efectivamente a un Tyrannosaurus rex.

De acuerdo a las reglas del código internacional de nomenclatura científica ante la asignación de dos nombres científicos a una misma especie prevalece el nombre más antigüo; en este caso Manospondylus gigas. Sin embargo se hizo una excepción dada la popularidad del nombre y se permitió que el nombre utilizado fuera Tyrannosaurus rex.

Con plumas, sin plumas, siendo depredador o carroñero, llamandose Manospondylus o Tyrannosaurus, este dinosaurio depredador de enormes dientes seguirá cautivando a todos los públicos pese a no ser el dinosaurio carnívoro de mayor tamaño que ha pisado la tierra.

Representación actual de Tyrannosaurus rex.


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: m.forocoches.com, www.paleofile.com, www.popsci.com,
Fotografías: scienceblogs.com
Fuentes:
- Osborn, H. F. (1905). Tyrannosaurus and other Cretaceous carnivorous dinosaurs (el Tyrannosaurus y otros dinosaurios carnívoros cretácicos). Bulletin of the American Museum of Natural History 35:733-771.
- Osborn, H. F. (1917). Skeletal adaptations of Ornitholestes, Struthiomimus, Tyrannosaurus (las adaptaciones del esqueleto de Ornitholestes, Struthiomimus, elTyrannosaurus). Bulletin of the American Museum of Natural History 35: 733-71.
- Horner, John R. and Lessem, Don. The Complete T. Rex. How Stunning New Discoveries Are Changing Our Understanding of the World's Most Famous Dinosaur. (El T. rexcompleto. Cómo los nuevos estupendos descubrimientos están cambiando nuestra comprensión del dinosaurio más famoso del mundo). Simon and Schuster, 1993. ISBN 0-671-74185-3. 

domingo, 23 de noviembre de 2014

¿Huellas de gigantes y de dinosaurios juntas?

A comienzos de la década de los años 30' del siglo XX durante las excavaciones paleontológicas del río Paluxy, se descubrieron unas huellas fósiles de forma humana junto a huellas de dinosaurio. El conjunto tenía una antigüedad aproximada de 112 millones de años, el ser humano aparecería aproximadamente 105 millones de años después. Las huellas además eran de un tamaño muy grande sólo atribuibles a gigantes.

El debate entre creacionistas y evolucionistas estaba servido y ese debate ha llegado hasta nuestros días. ¿Es posible que una raza antigua de gigantes viviera junto a los dinosaurios? Yo no lo sé, pero voy a intentar explicar el por que de esas peculiares huellas "humanas".

La fotografía de la dcha. es la que mejor muestra los rasgos de una huella humana. Una de las pegas es que es la pintura la que destaca la forma de la huella y también es raro que esté aislada sin formar un rastro.

Estas otras huellas tienen 3,5 millones de años y pertenecen a un grupo de homínidos africanos. Si las comparamos con la huella anterior nos daremos cuenta de la sensación que transmiten de autenticidad. En estas huellas no se ven los dedos separados, ya que con la acción de caminar lo más lógico es que no se conserven esos ragos. 


En la fotografía de abajo izquierda vemos un rastro de dinosaurio y como otro de huellas "humanas" se cruza, ¿o no son huellas humanas? Sin lugar a dudas se ha jugado con el ángulo y las sombras para obtener el resultado deseado, huellas difusas. (Hay huellas marcadas en rojo y azul para ubicar el rastro).
La fotografía de la derecha muestra el mismo rastro desde otro enfoque y con más detalle. De ese rastro destaca la huella con el nº 3 (se recomienda ampliar la imagen)  que se ha sacado del plano en la fotografía de la izquierda y muestra claramente tres garras propias de los dinosaurios carnívoros.


La pregunta clave en este punto es: ¿A qué se debe este tipo de formas en las huellas?
No conocemos las características exactas del barro en el que se dejaron las huellas, pero podemos intuir por como se comportó el sedimento, que se trataba de un barro muy "plástico", blando y húmedo. En ese barro los dinosaurios undieron sus pies e incluso los metatarsos, lo que produce una huella más alargada, hay ejemplos de este tipo de huellas en Enciso, La Rioja. Al retirar el pie el dinosaurio el barro podía retroceder hacia el interior de la huella tapando parte de ésta. La erosión posterior pudo desgastar la superficie y hacer casi imperceptible la presencia de los tres dedos característicos de los dinosaurios bípedos.


Abajo muestro tres ejemplos de aspecto erosivo conservados en río Paluxy.



Como vemos algunas huellas se han erosionado tanto que no se ven los tres dedos y dan a la huella una falsa forma humana. Solo falta pintar unos dedos humanos al final y obtendremos nuestra particular huella de gigante.

Por lo tanto y siguiendo unas teorías basadas en los datos, yo me decanto por interpretar las huellas de "gigantes" como huellas de dinosaurios carnívoros. Un tipo de huellas peculiares que fueron dejadas al apoyar el metatarso y las falanges del pie.

Hay que mencionar también que en aquellos años se vendieron fósiles de forma muy popular y se procedió también la la falsificación descarada de algunos supuestos fósiles. En la fotografía de abajo a la izquierda se ve una de esas falsificaciones. 


Los detalles son patentes si prestamos atención. La huella auténtica de dinosaurio del centro presenta diferentes niveles en su planta que corresponden a las almoadillas del pie y a la acción de caminar, los extremos de los dedos presentan la típica inclinación hacia los laterales y el dedo central muestra también una pequeña inclinación que ayuda a saber si se trata de un pie izquierdo o derecho; en este caso un pie derecho.

En el ejemplo de falsificación de la izq. vemos como la huella de dinosaurio es plana sin marcas de las almoadillas de los pies, la forma de los dedos y el talón no tienen la forma anatómica propia de un pie de terópodo. Por su parte la huella humana muestra todos los dedos intactos, cosa nada habitual al caminar descalzo sobre el barro.

Como pasa siempre con estos temas habrá gente que pese a los datos siga pensando que estas huellas en concreto son de gigantes, la información y el esfuerzo va dedicado a las personas que están dispuestas a valorar los datos y tomar su propia conclusión.


Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: www.programacontactoconlacreacion.blogspot.com, www.noticiasdeabajo.wordpress.com, www.harunyahya.es, Keith Thrash, Germán Zanza.


viernes, 21 de noviembre de 2014

El "hobbit" de Indonesia. Homo floresiensis.

En 2003 el mundo de la paleoantropología se sorprendió con un inesperado descubrimiento. Un esqueleto de un homínido fue desenterrado en una cueva de la Isla de Flores en Indonesia, se trataba de una mujer adulta de 30 años, de un metro de altura y 18.000 años de antigüedad.


Desde el primer momento hubo dos grupos diferenciados de científicos, uno se postuló a favor de clasificar el fósil como una especie nueva de homínido. El otro grupo lanzó la tesis de que en realidad no es una nueva especie sino un caso de microcefalia en la prehistoria.

En 2004 las excavaciones continuaron y se encontraron herramientas de piedra comparables a las realizadas por homo sapiens, pero de un tamaño equivalente para ser utilizadas por homo floresiensis. Además aparecieron partes de otros nueve individuos de iguales características. La antigüedad iba desde los 90.000 hasta los 13.000 años.

Por otro lado la riqueza paleontológica de la Isla de Flores aporta mucha información faunística. En la isla vivían parientes enanos del elefantes, lagartos gigantes similares al dragón de komodo, ratas de gran tamaño y el hombre de flores encaja a la perfección en una adaptación isleña.

El principal problema surgía en el dogma científico que establecia que la inteligencia racional no podía darse con un cerebro pequeño y las evidencias ponían en tela de juicio ese dogma. Al parecer homo floresiensis era capaz de fabricar herramientas, vivía en grupo y su craneo tenía una capacidad de 380 cm3 similar al de un chimpance adulto, un hombre actual tiene aproximadamente 1.400 cm3.

El Smithsonian se centró en el estudio de la estructura de la muñeca del homo floresiensis y detectó que se parecía mucho más a la mano de un chimpance teniendo poca similitud con neandertal ó  sapiens lo que descarta la opción de un ejemplar enfermo de microcefalia y apoya la opción de una nueva especie. Además las mandíbulas no tienen barbilla característica que aparece en todos los sapiens incluidos los afectados de microcefalia. 

De izq. a dcha. cráneo de floresiensis, cráneo sapiens y mano de floresiensis.

El debate se ha apaciguado pues son pocos los científicos que ahora ponen en duda el trabajo de investigación y no aceptan al homo floresiensis como una nueva especie.

Hay muchas preguntas en el aire que habrá que ir respondiendo poco a poco. Lo que está más que demostrado es que la línea evolutiva del género homo que dio origen a nuestra especie es mucho más compleja de lo que se pensaba.


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: www.es.wikipedia.org.
Fotografías: www.daynes.com, www.mclibre.org, www.nbcnews.com
Fuentes:
- Morwood, M. J.; Brown, P., Jatmiko, Sutikna, T., Wahyu Saptomo, E., Westaway, K. E., Rokus Awe Due, Roberts, R. G., Maeda, T., Wasisto, S. and Djubiantono, T. 2005. "Further evidence for small-bodied hominins from the Late Pleistocene of Flores, Indonesia". Nature 437: 1012–1017.
- Richard G.D. (2006) "El hobbit de flores era un hombre sano".
- Holmes, Bob (2007) "Hobbit wrist bones suggest a distinct species".

lunes, 17 de noviembre de 2014

Jurassic Park ó... ¿Cretacic Park?

En 1993 Jurassic Park nos acercó a los dinosaurios como nunca antes lo habían hecho nadie. Sus efectos especiales nada tienen que envidiar a las películas actuales aunque hayan pasado más de 20 años desde su estreno. Pero no voy a hablaros de todas sus virtudes, sino de sus defectos científicos.


Hay que entender que se trata de una película de ciencia-ficción y obviamente deben tomarse sus licencias para transmitirnos distintas sensaciones. Así que desde un punto de vista científico moderado voy a exponer algunas de dichas "libertades".

BRACHIOSAURUS
Es uno de los primeros dinosaurios en aparecer y su escena es impactante. Un gigantesco titán del periodo Jurásico que si hubiera realizado el acto que se ve en la fotografía de abajo hubiera sufrido una gran presión en el pecho y algo muy parecido a un vértigo al no llegar correctamente la sangre a la cabeza. Este tipo de dinosaurio no estaba adaptado morfológicamente para alzarse sobre las patas traseras.


DILOPHOSAURUS
En la pelíula este dinosaurio escupe veneno y además tiene una especie de "abanico" que se despliega del cuello igual que un reptil actual, el clamidosaurio. Lo que nos dice la paleontología de este dinosaurio es que no tenía ninguna estructura en el cuello que hiciera desplegar tal vela, y no hay signos para pensar en que tuviera veneno.
Reconozco que en su día me horrorizaron tales atributos, pero hoy en día encajados en el tipo de película me gusta que jueguen con aspectos fantásticos.
Existió un dinosaurio venenoso del que hablaré en otro momento, pero no fue el Dilophosaurus.

 Abajo izq. Dilophosaurus en J. Park; Abajo dcha. reptil Clamidosaurio.
Arriba ilustración y tamaño real de Dilophosaurus.

 
VELOCIRAPTOR
En este caso no hay excusa. El Velociraptor es un depredador del Cretácico que posiblemente cazaba en manada y tenía un comportamiento grupal pero que era mucho más pequeño que los que salen en la película.


Lo más sangrante, es que hay un dinosaurio de la misma familia y del tamaño de los que la peli. El Deinonychus encaja perfectamente y de hecho iba a ser el elegido, pero por un error se mantuvo al Velociraptor.

Tamaño real Velociraptor.


TYRANNOSAURUS REX
En la película se destaca que el Tyrannosarus no te verá si no te mueves. Yo aconsejo a todos los que lean el blog, que si alguna vez se encuentran con un T. rex corran lo máximo que puedan.
Esa teoría surge por la forma del cerebro del T.rex, que es similar a una rana, la zona que pocesa la visión es muy parcida y sabemos que las ranas prestan mayor atención a objetos en movimiento, pasando casi inadvertidos aquellos que permanecen estáticos.


En cualquier caso Parque Jurásico bien podría haber sido Parque Cretácico, porque la mayoría de los dinosaurios que aparecen en la saga son el periodo Cretácico. Pese a todo, incluidos sus errores, es la mejor película con dinosaurios y una con los mejores efectos especiales. Como habreis observado no he mencionado cuestiones como ausencia de plumas en algunos dinosaurios, porque la ciencia de aquellos años no contemplaba esa posibilidad.


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: www.es.wikipedia.org, Sergey Krasovskiy.
Fotografías: Película "Jurassic Park".