Mostrando entradas con la etiqueta gobi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gobi. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de enero de 2017

Y ahora... ¡sin manos!.

Ligero, con una morfología aerodinámica y largas patas para correr. Así luce el esqueleto del Mononykus, un dinosaurio que vivió en el Desierto del Gobi hace 80 millones de años. Y como dice su nombre, Mononykus significa "garra única", tenía un robusto dedo en cada mano.

Izq. detalle de los brazos. Dcha. esqueleto Mononykus junto a gallo actual.

No se sabe cual era la función de semejante especialización. Sus dientes sugieren que era un carnívoro que se alimentaba de presas pequeñas, insectos probablemente. Se ha especulado con la posibilidad de que usara sus extremidades delanteras para romper los termiteros y acceder a las termitas, escondidas en su interior. Pero sólo son suposiciones.

Hay tres especies de dinosaurio que presentan esta característica: Alvarezsaurus, Shuvuuia y Mononykus. Pero ninguna de las tres especies aporta demasiadas pistas para resolver el misterio. Sin embargo si podemos intuir que una capa de plumas cubrían sus cuerpos, ya que el fósil de Shuvuuia tenía plumas fosilizadas. 

Recreación de dos ejemplares de Mononykus.

Mononykus es un enigma paleontológico, y sirve de ejemplo para conocer a esos "otros dinosaurios", no tan conocidos pero sumamente interesantes. Es un mundo de criaturas peculiares, que aportan un batallón de preguntas y escasas respuestas, enigmas en sí mismos que mantienen despierta la imaginación de los científicos. Porque cuando la paleontología no es capaz de dar soluciones, solo cabe la opción de soñar las respuestas.


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: www.taringa.net.
Fotografías: www.thefossilforum.com
Fuentes: 
- Senter, 2005. Function in the stunted forelimbs of Mononykus olecranus (Theropoda), a dinosaurian anteater.
- Chiappe, Norell and Clark, 1996. Phylogenetic position of Mononykus (Aves: Alvarezsauridae) from the Late Cretaceous of the Gobi Desert. Memoirs of the Queensland Museum.
- Colección Dinosaurios de Planeta DeAgostini.


domingo, 12 de junio de 2016

El dinosaurio de las "manos terribles".

En ocasiones se descubre una nueva especie de dinosaurio mediante un reducido conjunto de huesos. Esos huesos pueden ser suficientes para crear una imagen general del animal, o por el contrario pueden servir únicamente para dejar abiertos infinitos interrogantes. La historia del Deinocheirus "manos terribles", era uno de esos casos rodeado de interrogantes. 
Mano de Deinocheirus.
En 1965 las arenas del desierto de Gobi regalaron a los científicos un misterio, los huesos fósiles de un enorme dinosaurio: Unas pocas vértebras y lo que parecían ser dos brazos casi completos. Los científicos polacos a cargo de la expedición quedaron sorprendidos al ver la dimensión que alcanzaban dichos brazos.

Una vez trasladados los fósiles al museo, restaurados y ensamblados, cada brazo alcanzó la longitud de 2,4 metros. Las garras enormes y curvas daban un aspecto feroz al dinosaurio que los poseyó, pero salvo el enorme tamaño y su posible dieta carnívora, nada más se sabía de ese enigmático animal extinto.

Durante décadas el debate estuvo abierto y sin consenso se intentó buscar el hueco donde encajar al Deinocheirus. Por suerte en 2009 una nueva expedición al Gobi trajo consigo dos nuevos esqueletos de Deinochirus, esta vez mucho más completos. Uno de dichos esqueletos incluía un cráneo. Por fin el enigma era resuelto y el "manos terribles" obtenía su forma.

Su cráneo sorprendió a todos, tenía un hocico en forma de "pico de pato"; la columna vertebral formaba una giba y su cuerpo era robusto. Se imaginó al Deinocheirus como un enorme carnívoro, también como un herbívoro similar al Gallimimus, y su dieta también fue una sorpresa. Abundantes gastrolitos, piedras ingeridas para ayudar en la digestión, fueron encontradas en la zona del estómago. 

Junto a estos gastrolitos había vértebras de peces, lo que indicaba que el Deinocheirus había comido peces la última vez que se alimentó. Los paleontólogos no descartan que también comiera vegetales, intuyen que pudo tener primitivas y finas plumas cubriendo su cuerpo, pero su aspecto final y sus costumbres seguirán siendo un misterio.
 
Recreación de la apariencia del Deinocheirus.


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: www.pinterest.com
Fotografías: www.wikipedia.org
Fuentes: 
- Revista Nature. "Resolving the long-standing enigmas of a giant ornithomimosaur Deinocheirus mirificus. Lee, Y. N., Barsbold, R., Currie, P. J., Kobayashi, Y., Lee, H. J., Godefroit (2014).
- Osmólska, H. y E. Roniewicz. (1970). Deinocheiridae, a new family of theropod dinosaurs. Palaeontologia Polonica (21): 5–19.
- Kobayashi, Y., & Barsbold, R. (2006). Ornithomimids from the Nemegt Formation of Mongolia. Journal-paleontological society of Korea. 22 (1), 195.

https://www.jurassic-dreams.com/