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lunes, 8 de junio de 2026

Shringasaurus, el extraño reptil con cuernos.

Durante el Pérmico aparecieron multitud de formas animales nunca antes vistas. Al observarlas ahora, con la perspectiva del siglo XXI y con la fauna que puebla nuestros ecosistemas, los animales del Pérmico parecen alienígenas de cómic.

La criatura que traemos hoy al blog vivió hace 250 millones de años, en la transición del Pérmico hacia el Triásico. Aunque el Triásico ofrece oportunidades evolutivas a nuevas formas de vida, como los dinosaurios que surgirán durante este período, aún hay testigos de aquel mundo Pérmico.

1) Vista lateral. 2) Vista superior. Izq. Esqueleto semi completo.

Lo que hace del Shringasaurus, como han llamado a esta criatura, un reptil muy interesante es su morfología. A primera vista recuerda a un dragón de Komodo, aunque más largo con una longitud de entre 3 y 4 metros. Pero con el cuello inusualmente largo, un detalle que recuerda a los primeros dinosaurios sauropodomorfos (de cuello largo). 

Otro detalle que también está presente en algunos dinosaurios son un tipo de cuernos muy curiosos. Este reptil tenía dos cuernos curvados hacia delante, muy robustos y con una supuesta función para el cortejo.

Tamaño e ilustración del Shringasaurus. En blanco, huesos descubiertos.

La morfología de los cuernos es similar a la de los ceratópsidos, aunque los del Shringasaurus eran más pequeños. Se descubrieron al menos 7 individuos de diferentes etapas ontogenéticas, que indican que el tamaño y la robustez de los cuernos se ampliaba al llegar a la edad adulta.

La mayoría de los fósiles aparecieron desarticulados, con la excepción de un ejemplar, el más completo, que apareció parcialmente articulado. Gracias a ese espécimen tenemos una imagen muy cercana de como pudo ser la morfología de este peculiar reptil prehistórico.


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones:  www.novataxa.blogspot.com, Gabriel Lio.
Fotografías: www.novataxa.blogspot.com.
Fuentes: 
- www.lanacion.com 
- www.paleonerdish.wordpress.com 
- www.nature.com



domingo, 17 de abril de 2016

La depredadora de bebés dinosaurio.

Los fósiles de serpientes primitivas son escasos y siempre suscitan expectación en la comunidad científica. El interés se incrementa cuando los restos de dicha serpiente envuelve varios huevos en un nido de dinosaurio.

Serpiente Sanajeh indicus en una recreación de Tyler Keillor.

La protagonista de esta historia es una nueva especie de serpiente bautizada como Sanajeh indicus. Tiene una antigüedad de 67 millones de años y su tamaño estimado ronda los 3,5 metros de longitud. Sus parientes cercanos viven hoy en día en Australia, lo que confirma la unión de Australia y la India en aquel tiempo.

Sanajeh no era capaz de desarticular sus mandíbulas completamente como muchas serpientes hacen en la actualidad. Su alimentación estaba vinculada por tanto a dichas limitaciones. Se había observado este tipo de característica en serpientes del Mesozoico pero no siempre se obtiene información relativa a su alimentación, cosa que sí ocurre con éste caso.
 
A la izquierda el fósil y a la derecha esquema ilustrado.

Y ahí es donde radica la importancia de este fósil. Es un instante petrificado a lo largo del tiempo, donde el depredador y la presa se han conservado casi intactos. En el fósil podemos distinguir un huevo completo, los restos de cáscaras junto a un embrión de dinosaurio y los restos de un tercer huevo. 

Detalle y esquema del dinosaurio.
Después de que se realizara este descubrimiento, en otros lugares cercanos se han hallado más fósiles de serpiente Sanajeh indicus. Curiosamente en yacimientos con huevos de dinosaurio. Es obvio, que la dieta de esta serpiente estaba relacionada muy estrechamente con los bebes neonatos (recién nacidos) de dinosaurio.

El nido pertenecía a un dinosaurio saurópodo, dinosaurios de cuello largo. La cría acababa de salir del huevo y aunque no fue devorada por la serpiente, por desgracia le llegó su final de un modo que aún los científicos no han podido determinar.



Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: Tyler Keillor, Plos biology.
Fuentes:
- www.psugeocolloquium.weebly.com/uploads/5/6/8/8/56881255/wilson_2010.pdf