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sábado, 30 de diciembre de 2017

Monográfico sobre Atapuerca.

En 2017 se han cumplido 40 años de investigaciones en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca. Por ese motivo dedicamos un extenso monográfico a este conjunto de yacimientos único en el mundo.

El monográfico se compone de 6 post principales y de 5 temas anexos que complementan la información. Recomendamos comenzar por la introducción: Atapuerca, un pequeño pueblo lleno de historia.

Inventario de temas:








Un dolor de muelas mortal.

Cráneo 5.
El cráneo 5 es el más completo del registro fósil mundial y  es el símbolo de Atapuerca. Su icónica morfología ha sido portada de revistas científicas y suele ser imagen recurrente para ilustrar artículos con Atapuerca como protagonista. En el año de su descubrimiento Miguel Indurain alcanzaba su segundo Tour de Francia y esa fue razón suficiente para que el equipo de investigación lo apodara cariñosamente "Miguelón", en homenaje a Miguel Indurain.

Miguelón era un Homo heidelbergensis, a los que también nos referimos como pre-neandertales, murió cuando tenía en torno a los 35 años debido a un doloroso y mortal dolor de muelas.

Debido a un fortísimo impacto en el maxilar izquierdo, un diente fue fracturado. En un principio Miguelón debió de sufrir el dolor propio del golpe, pero posteriormente la infección en el diente tuvo que provocar fuertes dolores.

Recreación del Cráneo 5.
La zona se infectó hasta el punto de deformar el hueso maxilar y la infección se extendió a la sangre. Lentamente la mortal septicemia acabó con el pre-neandertal del cráneo 5.

Si pudiéramos viajar en el tiempo y  ver a Miguelón, observaríamos un rostro con una importante hinchazón en su lado izquierdo. Una hinchazón tan importante, que le dificultaría abrir el ojo.
Su grupo arrojó su cuerpo inerte al fondo de la Sima de los Huesos y por suerte se conservó en tan buen estado que se ha obtenido información muy detallada sobre él.  


Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: www.fineartamerica.com, www.web.bizkaia.eus.
Fuentes: Mirar introducción.



Los pre-neandertales y el cuidado de los enfermos.

Recreación de Benjamina.
El cráneo número 14, recuperado en la Sima de los Huesos, es diferente a todos los demás. Se reconstruyó ensamblando más de 30 piezas diferentes y una vez tomó forma sorprendió a los científicos. Su asimetría es notable, a simple vista se ve como el cráneo 14 no cumple con los estándares biológicos de los Homo heidelbergensis conocidos.

El cráneo perteneció a una niña pre-adolescente de Homo heidelbergensis. Durante los análisis realizados el equipo científico obtuvo muchas e interesantes respuestas y obviamente también cogió cariño a esa niña a la que apodaron cariñosamente Benjamina. De este modo el cráneo 14 tenía un nombre y una historia que contar.

Benjamina sufría una patología denominada craneosinostosis, que consiste en la fusión prematura de uno o de varios huesos del cráneo. Se produce por dos razones principales: Una mutación cromosomática, o por un traumatismo.
En Benjamina, dicha fusión prematura produjo una deformación del cráneo y una presión intracraneal vinculada a una deficiencia psicomotora.

Vivió aproximadamente 10 años y obviamente tuvo que hacerlo con ayuda, al menos esa es la opinión de Ana García y Juan Luis Arsuaga, líder del estudio y co-director de los yacimientos de Atapueca respectivamente.


En la imagen de arriba, comparación entre el cráneo de Benjamina (fondo negro) y de un Homo sapiens actual (Fondo blanco). Pese a ser especies diferentes y tener morfologías distintas, se puede ver la asimetría del cráneo 14, perteneciente a Benjamina. En naranja vista superior, en azul vista posterior. 


El cráneo de Benjamina es el caso más antiguo documentado de craneosinostosis, y la prueba más antigua de dependencia de sus congéneres para sobrevivir, porque es obvio que Benjamina no hubiera sobrevivido sin los cuidados de su grupo social.


Autor: Germán Zanza López.
Ilustraciones: Mauricio Antón.
Fotografías: Javier Trueba.
Fuentes: Mirar introducción.



Homo heidelbergensis, los pre-neandertales.

La Sima de los Huesos, es posiblemente el yacimiento más popular de Atapuerca. Para llegar hasta la sima hay que recorrer parte de la intrincada red de galerías que forman la Cueva Mayor. Una vez allí un pozo de 13 metros de profundidad nos traslada hasta hace 430.000 años. La Sima de los Huesos tiene forma de calcetín y es en la parte final, la que ocuparían los dedos de este hipotético calcetín, donde se acumulan los cientos de huesos fosilizados.

Excavación en la Sima de los Huesos.
En la sima se han recuperado más de 6.500 restos fósiles de homínidos que pertenecen a 28 individuos de diferentes edades y de ambos sexos. Están representadas todas las partes del esqueleto incluidos los delicados huesos del oído: Martillo, estribo y yunque. El material recuperado hasta ahora supone el 90% de todo el registro mundial de homínidos del Pleistoceno medio a nivel mundial.

Por lo tanto conocemos bastante bien al Homo heidelbergensis, nombre que tiene esta especie, aunque es una forma de referirnos a estos homínidos ya que tampoco está claro que pertenezcan a esta especie. Lo más correcto es denominarlos "pre-neandertales" ya que son antepasados de éstos.
H. heidelbergensis.

Eran humanos altos y robustos, con una altura media en los hombres de 175 centímetros y 95 kilogramos. Destaca un tronco muy amplio con una caja torácica mayor que la de los humanos actuales. La cadera es también mayor que la nuestra facilitando el parto, o favoreciendo un mayor desarrollo del feto. En cuanto al cráneo hay semejanzas con los neandertales: No tienen barbilla, esa zona es lisa; la frente es escasa y la bóveda craneal es alargada; la nariz amplia y el torus supraorbital marcado. En esta especie además hay un dimorfismo sexual muy marcado, siendo los hombres mayores que las mujeres en una proporción mayor que en la de nuestras poblaciones humanas actuales.

Si bien tenemos un conocimiento amplio de su esqueleto, sigue siendo un misterio como llegaron tantos esqueletos hasta ese lugar. Hay que tener en cuenta que en la sima solo se han encontrado fósiles de Homo heidelbergensis y de animales carnívoros, osos principalmente. No hay registro de animales herbívoros en todo el yacimiento, por lo que la sima no actuó como trampa natural ¿Cómo llegaron entonces los 28 individuos hasta esa zona de la cueva?.

Bifaz Excalibur.
En 1998 se recuperó la única herramienta de piedra de todo el yacimiento, un bifaz de cuarcita roja que no muestra desgaste, por lo que no fue utilizada. Es una herramienta de gran tamaño y estéticamente "bonita" a la que se bautizó como Excalibur. Parece probablemente un objeto simbólico y fue probablemente arrojado intencionadamente al fondo de la Sima de los Huesos. Del mismo modo se cree que los 28 cadáveres también fueron arrojados como muestra de uno de los rituales funerarios más antiguos del mundo.

Como vemos los Homo heidelbergensis son una sociedad compleja de cazadores recolectores y los datos que proporcionan sus fósiles son abrumadores. Tenemos información muy interesante que nos muestra el lado más amable y más violento de estos humanos, ya que se ha registrado el asesinato más antiguo hasta la fecha en el mundo y también hay datos sobre el cuidado de los discapacitados, como es el caso de Benjamina (bautizada cariñosamente así por los científicos).


Algunos de los cráneos de H.heidelbergensis de la Sima de los Huesos.

Se ha excavado solo 1/3 del potencial de la Sima de los Huesos, y estamos acostumbrados a que las noticias se sucedan en este yacimiento, así que solo queda esperar a que la siguiente temporada de excavaciones traiga su recompensa a tan arduo trabajo. Como dato curioso hay que mencionar que estratos del yacimiento Galería y la Sima de los Huesos están relacionados. 

Autor: Germán Zanza López.
Fotografías: Museo de la Evolución Humana, Javier Trueba, National Geographic.
Fuentes: Mirar introducción.